¡Viva Gustavo!
Al encuentro con Maracaibo llegó el director de orquesta Gustavo Dudamel para ofrecer un concierto lleno de emotividad, realizado con la intención de recaudar insumos para los damnificados de Haití. La gente comenzó a colmar los espacios del estadio Luis Aparicio desde tempranas horas de la mañana de ayer. Esperaban que las puertas las abrieran a las 2.00 de la tarde pero eran las 4.00 y la seguridad era cada vez más fuerte. Mujeres, hombres, niños y hasta personas de la tercera edad comenzaron a protestar para que los dejaran entrar. Todo se intensificó más cuando, desde afuera, podían escuchar algunas notas que el genio de la música hacía sonar en los últimos ensayos.
"¿Cuánto más tendremos que esperar aguantando sol? Queremos estar sentados y relajarnos para el concierto...", decían los más osados, que le hablaban en voz alta a los efectivos de la Guardia Nacional. Pasadas las 6.00 de la tarde dieron acceso y en pocos minutos las gradas se pintaron de todos los colores. No cabía un alma y la parte de abajo también se llenó de un centenar de sillas. Los que dieron la bienvenida fueron los animadores zulianos León Magno Montiel y Andreína Socorro, quienes llamaron a Los Zagalines del Padre Vílchez. Quinto Criollo continuó alegrando al público y preparándolo para lo que vendría más tarde. Vocal Song y Huáscar Barradas también se lucieron antes de que los 170 integrantes de la Orquesta Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar se adueñaran de la gran tarima. Read more











































